Un blog centrado en la reflexión crítica sobre el acontecer mundial, pero haciendo énfasis en la estructura narrativa poética. Un blog donde se busca acariciar al lector con lecturas ligeras y de fácil acceso comprensivi sin abandonar la rigurosidad linguística.
Confieso que nunca he creido ciegamente en los políticos, no he sido militante de ellos, pero si acepto su relevancia en el concierto de las gestiones públicas y el ejercicio de las democracias. Mi incredulidad hacia los políticos y los partidos viene dada por la contínua decadencia de sus planteamientos, su debilidad ética para el cumplimiento de sus promesas y en nepotismo enfermizo que asumen al llegar al poder. Sin embargo, no por ello dejo de elegir, en esa gran FAUNA POLÍTICA siempre surge un líder con características idóneas para seguir apostando por ellos en cada sufragio electoral. Confieso también que no voté por el actual gobernante, como historiadora y estudiosa de la realidad política Latinoamericana los ejemplos de militares que asumen la presidencia jamás han dado resultados eficaces y eficientes, sino por el contrario procesos gubernamentales nefastos, corruptos y sobre todo censores de todas las dimensiones humanas. Este 26 de septiembre tendremos la posibilidad de pintar de diversos colores la Asamblea Nacional Venezolana que por TORPEZAS, ERRORES Y INEPTITUDES DE LOS PARTIDOS DE OPOSICIÓN quedaron en manos del gobierno Bolivariano. Nos salió muy costoso socialmente la estúpida idea de no ir a elecciones del Paralamento y dejar en manos de la revolución la responsabilidad de hacer las leyes y decidir los destinos de nuestra Nación. Hoy ese ERROR POLÍTICO debe subsanarse, jamás estuve de acuerdo con no participar, tampoco creo en los NI NI que sin argumentos válidos y racionales profundizan el por qué no participar en la política. LA polís nos pertenece a todos, que no crea en los partidos políticos no me hace inmune a ellos, deben existir por el equilibrio, la equidad y el pluralismo social. Estamos cansados de los SEUDOS POLÍTICOS que sólo ven en la política la plataforma rápida para enriquecerse de la forma más vil y cobarde. Es hora de ser CONTRALORES de quienes asumen el poder TRANSITORIAMENTE, ellos se olvidan que estan allí por nuestra elección y a veces se sienten con derecho de pisotear los derechos humanos y sociales. Es hora de EXIGIR a cada político su cuota de responsabilidad, es hora de interpelarlos por sus acciones y sus actos, es hora de ser críticos acérrimos de la política de los GUISOS, sí la política de no me des colocame donde hay y yo haré el resto. A nuestro País lo están llevando a la hipoteca social, con esta POLARIZACIÓN estamos asesinando nuestra PAZ SOCIAL, ya basta de la exclusión por partidos, ya basta de la exclusión para cceder a un puesto de trabajo, ya basta de pedir carnets políticos para uan dádiva gubernamental. El presente nos pertenece a todos, esta irracional polarización esta SOCAVANDO la hermandad Nacional. Quiero una ASAMBLEA NACIONAL DECENTE E IRREVERENTE ante el poder, no quiero seguir presenciado una ASAMBLEA DE FOCAS Y BUFONES que sólo cumplan órdenes como si fuese RESERVAS MILITARES, ya basta de aplausos y adulancia, queremos una asamblea Nacional PLURAL, DIVERGENTE, IRREVERENTE, CRÍTICA y RESPONSABLE que no cumplan órdenes sino que RACIONALICEN en torno a propuestas y políticas públicas coherentes, ya basta de servilismos de partidos, tenemos que llevar a la Asamble a hombres y mujeres PROFESIONALES que entiendan la política pública como un deber trascendental, que entiendan que el país es de todos y que la inclusión social debe ser la norma de sus gestiones. Una asamblea MULTICOLOR, este 26 de septiembre es el momento de pincelar una nueva VENEZUELA, un PAÍS que tenga como meta común el bienestar colectivo y el crecimiento económico que nos conduzca al desarrollo. Una ASAMBLEA ÉTICA Y MORAL INCORRUPTIBLE, por eso este 26 de septiembre seamos inteligentes en la elección y no nos dejemos llevar por apasionamientos políticos, votemos por los más idóneos...es tiempo de madurez política. Todos a votar con conciencia.
Lic. Carol Camacho Medina