Un blog centrado en la reflexión crítica sobre el acontecer mundial, pero haciendo énfasis en la estructura narrativa poética. Un blog donde se busca acariciar al lector con lecturas ligeras y de fácil acceso comprensivi sin abandonar la rigurosidad linguística.
Siempre he rechazado los deportes en donde se ejercite la violencia como acto instituido, entre ellos, el boxeo. No es compatible con una salud mental el gozo o placer aún como profesión de dar golpes continuamente a otro, con la finalidad de aniquilarlo. El boxeo y esto puede crear polémicas y debates diversos, es el deporte de la miseria, todavía no conozco a un boxeador profesional con origen de riqueza de cuna. Detrás del boxeo como profesión se esconden las más diversas mafias del lavado de dolares. Quién viva de los golpes, no puede separar taxativamente la violencia de su propia esencia existencial. Pero es más peligroso aún la combinación de Drogas, boxeo y locura desenfrenada, el Inca Valero retrata perfectamente el joven gestado en la miseria dentro de un hogar tipicamente destruido y sin valores, que se convierte de la noche en la mañana en el MILLONARIO BOXEADOR que se vuelve un enfermo de su propia violencia social. Quizás sería una provocación de mi parte, solicitar la prohibición del boxeo como deporte ( detrás del boxeo se genera la mayor riqueza jamás vista) pero sí pedir un seguimiento psicológico de los jóvenes que decidan dedicarse a este triste deporte. El INCA VALERO colocó en una sola copa adictiva: placer desbocado, drogadicción, violencia doméstica, inmadurez ante el éxito económico y lo que es peor distanciamiento con la realidad de los valores religiosos. Una joven como su esposa que visualizó una oportunidad de oro en manos del Campeón y olvidó lo más importante el respeto y la valoración como mujer digna. En los últimos eventos de violencia doméstica que vivieron y que fueron comprobados jurídicamente, siempre su esposa negó y lo defendió de enjuciamiento legales, olvidándose de la recurrencia en la cuál volvía a caer el boxeador por alto y desmesurado consumo de drogas y alcohol. Es quizás una CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA, la de esta hermosa y joven mujer, eventos que se repiten en todos los diarios venezolanos y que mezcla innegablemente el alchol, los celos, la dependencia psicológica a una persona y sobre todo la ausencia de valores ético-morales. Este episodio retrata la desmoralización de nuestros afectos, sentimientos que hoy se compran y se venden al mejor postor, afectos hipotecados por razones económicas o sociales que desencadenan incompresiones a futuro de parejas que se hacen daño y hacen daño IRREVERSIBLE a menosres de edad que rodea el entorno de la violencia doméstica. Cuando el éxito llega sin valores, de manera sorpresiva e impacta la psiquis de un individuo llega la locura, la demencia de quienes se sienten DIOSES SOCIALES porque creeen que con dinero lo pueden comprar todo, menos la paz y el equilibrio. Ojalá y esta triste historia sirva de ejemplo a tantas mujeres que por miedo, por conveniencia o simplemente por el síndrome de Estocolmo no se retiran a tiempo del futuro asesino de sus sueños.
Lic. Carol Camacho Medina